La Modalidad 10 (IMSS) y la Modalidad 40 son opciones de afiliación voluntaria que ofrecen beneficios distintos según tu situación laboral:
¿Para quién es? Personas que trabajan por cuenta propia, como freelancers, comerciantes, consultores, emprendedores, entre otros, que desean afiliarse al IMSS sin estar en un empleo formal.
¿Qué cubre? Ofrece acceso a servicios médicos (enfermedades y maternidad), seguro de invalidez y vida, seguro de riesgos de trabajo, y el seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, además de guarderías.
Beneficios principales: Acceso a prestaciones de seguridad social similares a las de un empleado formal.
Costo: La cuota varía según el salario que el trabajador elige registrar, dentro de un rango establecido.
¿Para quién es? Trabajadores que ya cotizan al IMSS (principalmente bajo la Ley 73, es decir, quienes iniciaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997) y que dejan de laborar formalmente.
¿Qué cubre? Permite continuar cotizando para aumentar el número de semanas cotizadas y, sobre todo, mejorar el salario promedio de los últimos cinco años, lo que incrementa significativamente el monto de la pensión.
Beneficios principales: Aumentar el monto de la pensión de retiro.
Costo: Las aportaciones se basan en el salario con el que el asegurado decida continuar cotizando.